MI MEJOR EPOCA




Hay tanto que contar del Colegio, que no me alcanza un mes para terminar: compañeros, amigos, maestros... por favor, son siete horas de lunes a viernes, durante casi doce años, por lo que he decidido hacer un resumen global de los hechos ocurridos en esta etapa. Es todo un acontecimiento, los convivios, las kermés, las pastorelas... cuando eres niño tienes a todas las maestras atentas y esmeradas montando las coreografías –años más tarde se termina el encanto-.

Al momento de la verdad se encuentran junto con tu madre frente a ti bailando la coreografía completa con la gracia de un oso polar. Con trabajos puedes pronunciar las “erres”, pero todo lo que sale de tu boca causa ternura, te ves divino en tu disfraz de angelito, de diablito... Es más, aun si eres un simple pastorcito, y no digamos en el desfile de primavera, disfrazado de abejita, flor o algún miembro del reino animal.
Las salidas al receso, en las que te abres paso entre toda la manada para poder ganar un lugar en la fila de la cooperativa, con todos tus sentidos en tu compra, ¿para qué te alcanza? ¿cuánto te sobra? ¿cuánto tiempo tienes para comerlo? ¿lo podrás guardar para disfrutar después, en clase?

Hoy es el momento de finalizar estas historias, de decir adiós y quedar en el pasado las anécdotas, los amigos, los maestros…
La escuela, la época en la que te formas, aquella en la cual comienzas siendo un niño y luego, después de unos años, descubres lo difícil que es ser comprendido, porque si bien no eres un adulto, tampoco quieres ya ser tratado como niño, eres algo raro que se llama adolescente, aquel ser que es infinitamente incomprendido, odiado y subestimado, a quién sólo lo entienden sus amigos.
A lo largo de estos doce años has cambiado de opinión millones de veces, todos creen que estas loco. Todos menos un reducido grupo de personas, que casualmente van en tu salón. Seguramente te has dado cuenta con qué facilidad puedes odiar y querer, odiar y volver a querer a esos "niños". Y cómo no, si convives más de seis horas al día con ellos.
Es aquí donde las grandes ideas y sueños se forman, es una fábrica de sonrisas, de lágrimas, de satisfacciones, de responsabilidades, de anécdotas, pero sobre todo una fábrica de magia, de ilusiones, de incertidumbre, por un camino que no sabes a dónde te llevara
Despacio y poco a poco comenzarán a explorar nuevos cielos. Sé que existe el miedo, pero es parte del proceso de crecer, aún queda mucho por recorrer, por vivir. Aquí no hay tiempos malos, sólo vivencias y experiencias para formar a los seres humanos que un día seremos, estos años sólo son un grano de arena que construye nuestras vidas. Las ilusiones que uno tiene aquí son las que hacen posible cada día. De nosotros y de nadie más depende el llegar a la montaña más alta, el convertirse en astronautas, en bomberos, escritores... Aquí se formó mi determinación para seguir en el camino, para defender lo que creo. Así, hoy que miro hacia atrás y recuerdo esos tiempos aparece en mi rostro la sonrisa de la satisfacción: seguiré guardando como hasta ahora estos recuerdos, porque son parte de lo que hoy forma al ser humano que soy.

Gracias: Neii, gracias al Colegio que hace dos años me recordó lo feliz que fuí en la escuela

1 Comentarios:

Anónimo dijo...

hay mui lindo sus cuentos ee!! jeje auch pues espero pensar eso despues jeje bueno me vio i siga subiendo cuentos :)
bye :P