CRÓNICA DE UNA CACÁSTROFE

La tecnología avanza a pasos agigantados. Hoy en día ya es posible estar conectado a Internet desde cualquier punto con el WiFi, se puede jugar en línea desde el Xbox, llevar a cabo una vida de fotografías en el Hi5 y enseñar a los amigos más lejanos lo que has hecho y has vivido.

En cinco segundos puedes comunicarte por MSN con amigos que se encuentran a kilómetros de ahí. Estamos a sólo un clic de distancia, pero no podemos avanzar en cuanto a ir al baño se refiere.



Antes todo era arcaico y manual. Hoy puedes tener una cámara, varias discografías, juegos y un teléfono en un solo aparato. Todo ha evolucionado, el Messenger, las videollamadas… todo menos ir al baño. Cagar sigue siendo la misma mierda de siempre. Y el verdadero problema radica cuando salimos de casa, porque adaptarse a un baño ajeno es tan incómodo como mandar unos pingüinos a Hawai.

Es necesario un ambiente familiar, el confort, la ventilación, el aislamiento, el retrete a la medida, que embone perfecto como si tus nalgas y él fueran una sola pieza. El "sacar" lo mejor de uno es un acto de egoísmo total, un placer íntimo, un acto entre el hombre y sus esfínteres, cosa que hace el asunto éste más difícil. Es mentira que el cerebro es quien gobierna, cuando el llamado del estómago grita, aquel asunto parece cobrar vida propia.

-Ya nos vamos anda

-No, espera, deja voy al baño, me siento un rato a ver si madura- carajo, media hora y nada, las piernas dormidas, los brazos cansados y nada que madura.

Entonces decides salir a la calle y justo cuando más lo necesitas, cuando la tecnología debe hacer su aparición, ¡ahí está el error! El hombre actual con todos los gadgets habidos y por haber, teniendo todo al esfuerzo de un clic, no puede cagar si no es en su casa y si no es a la hora que el estómago dice o por lo menos un lugar con ciertas características.

La siguiente historia está basada en un hecho real, los nombres de los personajes han sido cambiados por respeto a los protagonistas, ya que mi abuelo me reclamó por el post en el que lo expuse a la luz pública.

El protagonista de la historia cuenta con una digestión envidiable. Para esta modernidad en la que vivimos diría que tiene digestión LAN o de banda ancha. Los hechos ocurren a mitad de un espectáculo cultural en la calle, el hambre se hace presente y aunque desconfiado a la comida de la calle -condimentada y agresiva- termina por ceder ante uno de los puestos que ahí se encuentran.

El hambre es saciada, seguida de la somnolencia que llega después de comer, disfruta el espectáculo tranquilamente, cuando, justo a la mitad, aparece súbitamente un retortijón, síntoma inconfundible de un caso de maduración, inmediatamente el cerebro se alerta, es entonces que un espasmo se apodera del pobre hombre, un escalofrío recorre su cuerpo, la piel se le eriza, otro espasmo aparece, comienza a sudar frío, el miedo lo hace presa, está que se caga. Un pensamiento es constante en su mente, el caminar como un jinete al que se le ha perdido el caballo, una tortuga desovando en la playa… todas las ideas tienen que ver con una neurosis, que Freud califica de "anal".

Las manos le sudan, el asunto ha tomado vida propia, parece imposible detenerlo, está pasando de lo abstracto a lo "concreto”. La vista se nubla, cree que todo está perdido cuando, a lo lejos, vislumbra una fonda. Es como ver un oasis en medio del desierto. Sin pensarlo dos veces corre, aunque no puede correr como Dios manda, ya que siente que a cada paso que da sale algo más que la vida y por otro lado cada segundo es crucial, así que no resiste mucho y piensa: "Más vale que digan ‘aquí corrió que aquí se ca...’" Corre más rápido que el hombre con el récord del mundo en los mil metros planos, como pocas veces en su vida, no como si se le fuera la vida en ello, sino algo peor, ¡la dignidad! ¡la honra!

Atraviesa la calle con dificultad, debido a los ataques involuntarios del cuerpo las piernas tiemblan y han perdido fuerza, y es que ¿quién quiere hacer fuerza? Si al menor esfuerzo todo puede salir... mal. Claro que en estos lugares el baño es para los clientes y en estos casos de presión la mente revoluciona a mil por hora, "¡ni madres! A mí no me pasa otra vez".

Así que entra sin ver los precios de nada, ya que un baño es como un hijo: jamás se niega ante nadie y es inapreciable.

-Dame dos tortas de pierna.

-¿Con todo?

-Siii- lanza un grito ahogado, la cara la tiene deforme y hace todo lo posible por no parecer desesperado- ¿Disculpa, y tu baño? p-a-r-a lavarme las m-a-n-o-s.

-Al fondo.

Entra como rayo al baño y... ¡no hay papel! Pasmado y haciendo un esfuerzo sobrehumano, toma un servilletero de una de las mesas de la fonda, su rostro refleja sufrimiento, es justo cuando está a punto de soltar por fin la penitencia que se da cuenta que el wáter se encuentra !tapado! Y lo peor, la palanca ¡no SIRVE! Ahí está con el pantalón a media nalga llenando la cubetita para poder destapar el baño. En shock, mira con angustia y dolor el "regalito" que alguien le dejó, y el cual parece reírse de él. En esas está, cuando encuentra aquel artefacto rústico que se usa para destapar el baño, aquel de goma con un palito de madera en medio. Sin pensarlo dos veces decide usarlo: ahí tienen al pobre diablo bombeando con fe, devoción y a medio cagar. Por fin ese ser amorfo se despide lentamente, como si sintiera nostalgia al irse... El sufrir había terminado, lo que siguió después fue un sosiego para el alma.

Han pasado tantos años con inventos monos pero altamente inútiles, y cuando estás lejos de casa debemos buscar un lugar acogedor y luchar contra la reacción automática del cuerpo, a la que la tecnología no le ha podido ganar.

7 Comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajaja, muy cierto tanta tecnologia en una comodidad vanidosa pero nada de una necesidad tan grande como la del baño, he de decir que todos sufrimos de ese problemita en algun momento de nuestras vidas y recordarlo es como un chiste jajaja q momentos vienen a mi cabeza bueno ps sigue escribiendo cosas tan chistosas me despido adios

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

¡¡Cómo siempre, tan descriptiva tan atinada, tan aferrada a la realidad!!!

Me alegra, querida Ema, que no sean tus historias, porque entonces sí estaría fuerte el asunto...pero es bueno que te documentes tan bien como para saber cada paso y sentimiento de aquel pobre diablo!

Felicidades por tu espacio, me encanta!!

Saludos

Anónimo dijo...

Digo!! era TISHA xD

Anónimo dijo...

Jajaja, buenísimo..
Vaya manera de describir situaciones tan cotidianas.. una clase de humor que me encanta xD..
Bueno, me voy que tengo que ir al baño.. jajaja.. ok no la verdad no.. =P..
Un saludo.. para que sepas nada mas.. soy amigo de tisha xD..

Anónimo dijo...

jaja a que cosas cuentas... cierto cuanta mas fuerza apliques sintes que se te va jajaja te pasas pero son solo la realidad

Anónimo dijo...

esos momentos que cambias de un clima a otro en un retortijon,cuando sientes que estas a punto de vaciarte,cambias de un sudor a un frio aunque no haya ni brazas y piguinos,por cierto cuando sea inevitable ps entre dos coches. ksasola

Anónimo dijo...

Jajajaja Me recuerda que todavía a Don Miguel Hidalgo le tocó cagar al are libre, además otro invento importante es el papel de baño, porque imaginate limpiarte con ramitas... o peor aún con periodico aaaaaahhhhh
Me marcho, fue solo un momento de ocio