Mi personalidad en el Internet es de una ermitaña, y es que mucha gente no parece entender mi necesidad de aparecer siempre como desconectada al iniciar una sesión, me da la libertad de hablarle a la gente cuando tenga algo interesante que decir, para mí el messenger es una herramienta de comunicación que nos da la oportunidad de estar ahí, aún cuando nos encontramos a cientos de kilómetros, nos da esa sensación de cercanía, nos permite seguir formando parte de la vida de los amigos.
El Messenger es un modo nuevo no solo de comunicarse, sino de expresarse, es un espacio intímo, quizá más resguardado que muchas pertenencias del ser humano moderno, entonces, ¿por qué no puedo elegir libremente a quién le abro las puertas de mi ventana de inicio? Mi padre argumenta que soy una grosera de lo peor.
No puedo ir por la vida agregando contactos a cada paso que doy, hay gente con la que no me interesa tener un contacto constante y cercano, con el número del celular es suficiente por si en algún momento se ofrece algo; en la red como en mi vida tengo minutos bastante idiotas, instantes que sólo son testigos mis amigos, si mi última jefa estuviera en mis contactos de Messenger, seguramente habría caído en un entripado al ver varias de mis frases y mis imágenes diarias.
Yo, simplemente defiendo el derecho a mi privacidad, tener contactos conocidos y no sólo un montón de nombres símbolos que ya no se de dónde salieron, iniciar sesión y ver ochenta contactos conectados y escribiendo a las carreras, tratando de averiguar quién es aquel que nos recibe con un:
- Ke onda?
- Hola – respondes mientras tratas de recordar de quién es ese correo, quién se encuentra detrás del nombre “((((¯`'·.¸°_«¤´¯`¤»°__°«¤´¯`¤»_°¸.·'´¯))))” y al mismo tiempo descifras sus mensajes porque vienen marcados por emoticones con colores chillantes.
_ komo stas?
- …
No se trata de escribir monosílabos como respuestas, de ponerle en la madre al lenguaje sustituyendo las letras, pues = poes, voy = voe, de llenar la pantalla de “Ja ja ja” después de cada línea que nos contesten, todos sabemos que la mayoría son pura hipocrecía. Por eso él que inventó el estado No Conectado es un genio, porque seguramente estaba rodeado de gente que no entendía el mensaje No Disponible y aún así lo seguían jodiendo, así como la opción de No Admitir, con la cuál te quitas de encima a los más pesados de la red, tan pesados que no caben por la banda ancha y curiosamente te tumban el Messenger cuando te hablan. Todo era felicidad hasta ese punto, no te preocupaba eliminar contactos, pero un día uno de esos pesados, dio un inicio de sesión y se dio cuenta de que nadie estaba conectado – claro de tan pesado que era ya nadie lo tenía admitido- seguramente en un inicio pensó:
- Raro, no hay nadie, seguramente todos están fuera.
Lo malo vino después, a la semana de no conectarse nadie, comenzó a preocuparse ¿y, qué hizo? Inventa el “FIJATE QUIEN TE ELIMINÓ Y TE BLOQUEÓ DEL MESSENGER”, el cual francamente se me hace un recurso inútil, para que saber, si de todos modos no te van a volver a admitir, además seguramente ni sabías quién era, ¿para qué tener cien contactos de los que conoces a veinte y charlas de manera constante con cinco?
Estamos en nuestro derecho, aquellos que lo vimos nacer, que fuimos pioneros en la comunicación, los conservadores, los que nos rehusamos a cambiar y solo tenemos unas letras comunes, sin caracteres extraños, sin letras al revés, sin colores, sin brillo en el nick, sin nombres impronunciables, solo un nombre. A los que escribimos con todas sus letras, sin necesidad de abreviar, a los que defendemos el derecho a la privacidad.
Es preferible estar como NO ADMITIDOS y no saber la verdad, hay cosas que es mejor ignorar, de lo contrario ya lo dice Susanita de la tira Mafalda: “No es cuestión de herir susceptibilidades, sino de matarlas”
El Messenger es un modo nuevo no solo de comunicarse, sino de expresarse, es un espacio intímo, quizá más resguardado que muchas pertenencias del ser humano moderno, entonces, ¿por qué no puedo elegir libremente a quién le abro las puertas de mi ventana de inicio? Mi padre argumenta que soy una grosera de lo peor.
No puedo ir por la vida agregando contactos a cada paso que doy, hay gente con la que no me interesa tener un contacto constante y cercano, con el número del celular es suficiente por si en algún momento se ofrece algo; en la red como en mi vida tengo minutos bastante idiotas, instantes que sólo son testigos mis amigos, si mi última jefa estuviera en mis contactos de Messenger, seguramente habría caído en un entripado al ver varias de mis frases y mis imágenes diarias.
Yo, simplemente defiendo el derecho a mi privacidad, tener contactos conocidos y no sólo un montón de nombres símbolos que ya no se de dónde salieron, iniciar sesión y ver ochenta contactos conectados y escribiendo a las carreras, tratando de averiguar quién es aquel que nos recibe con un:
- Ke onda?
- Hola – respondes mientras tratas de recordar de quién es ese correo, quién se encuentra detrás del nombre “((((¯`'·.¸°_«¤´¯`¤»°__°«¤´¯`¤»_°¸.·'´¯))))” y al mismo tiempo descifras sus mensajes porque vienen marcados por emoticones con colores chillantes.
_ komo stas?
- …
No se trata de escribir monosílabos como respuestas, de ponerle en la madre al lenguaje sustituyendo las letras, pues = poes, voy = voe, de llenar la pantalla de “Ja ja ja” después de cada línea que nos contesten, todos sabemos que la mayoría son pura hipocrecía. Por eso él que inventó el estado No Conectado es un genio, porque seguramente estaba rodeado de gente que no entendía el mensaje No Disponible y aún así lo seguían jodiendo, así como la opción de No Admitir, con la cuál te quitas de encima a los más pesados de la red, tan pesados que no caben por la banda ancha y curiosamente te tumban el Messenger cuando te hablan. Todo era felicidad hasta ese punto, no te preocupaba eliminar contactos, pero un día uno de esos pesados, dio un inicio de sesión y se dio cuenta de que nadie estaba conectado – claro de tan pesado que era ya nadie lo tenía admitido- seguramente en un inicio pensó:
- Raro, no hay nadie, seguramente todos están fuera.
Lo malo vino después, a la semana de no conectarse nadie, comenzó a preocuparse ¿y, qué hizo? Inventa el “FIJATE QUIEN TE ELIMINÓ Y TE BLOQUEÓ DEL MESSENGER”, el cual francamente se me hace un recurso inútil, para que saber, si de todos modos no te van a volver a admitir, además seguramente ni sabías quién era, ¿para qué tener cien contactos de los que conoces a veinte y charlas de manera constante con cinco?
Estamos en nuestro derecho, aquellos que lo vimos nacer, que fuimos pioneros en la comunicación, los conservadores, los que nos rehusamos a cambiar y solo tenemos unas letras comunes, sin caracteres extraños, sin letras al revés, sin colores, sin brillo en el nick, sin nombres impronunciables, solo un nombre. A los que escribimos con todas sus letras, sin necesidad de abreviar, a los que defendemos el derecho a la privacidad.
Es preferible estar como NO ADMITIDOS y no saber la verdad, hay cosas que es mejor ignorar, de lo contrario ya lo dice Susanita de la tira Mafalda: “No es cuestión de herir susceptibilidades, sino de matarlas”
1 Comentarios:
Mi querida Ema, me encanta leerte porque siempre das en el clavo... tanto en análisis de la comunicación y sus bemoles; como de casos cómicos y de la vida cotidiana.
Nuestra vida en la red es, aparentemente otra...pero en realidad es todo aquello que no nos atrevemos a ser en nuestra vida, el reto es igualar nuestros pensamientos, nuestro corazón, nuestra alma y nuestro nick en uno sólo...
te mando un abrazo
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