¡SÍ...YO FUÍ!

La madrugada del miércoles 22 de Abril del 2009 presa de las circunstancias murió la autora de este blog, asfixiada. Entre la desesperación de los ahí presentes, el pánico de conocer el final de la historia y el silencio de la noche interrumpido por la bocanada de aire que entró a sus pulmones, pasaron los cinco segundos más angustiantes de su vida. Segundos durante los que se aferró al presente y supó que todo futuro era un tiempo imposible.

Había sido un día cansado de vagar por las calles, llegar a casa era el objetivo, apenas y hubo tiempo de quitarse los zapatos, así sin desarreglar la cama, sin nada más que el deseo de descansar cayó rendida. La tele estaba encendida una serie de criminología pasaba en esos momentos, pensaba en levantarse y dormir como la gente decente, en que ya no era como antes que podía estar toda la madrugada despierta sin ningún inicio de sueño.

De pronto sólo comenzó a escuchar a la tele murmurar, cada vez se alejaba más el sonido de las voces de los protagonistas, dormía profundamente sin soñar nada, era tanto ese cansancio. pocos minutos habían transcurrido cuando, sucedió, no podía respirar, el aire no entraba a los pulmones, quienes estuvieron ahí dicen que empezó a toser, francamente no lo sé, se levantó de golpe, tratando de recuperar el aliento.

Era inútil todo perdía sentido, los colores de la habitación se hacían más tenues, las cosas se acercaban y alejaban, el techo comenzó a dar vueltas y la desesperación iba en aumento. Entonces todo se tornó negro, y es ahí que uno se da cuenta de que la vida, tal y como estaba transcurriendo, había llegado al final, estaba pasando del ES al ERA unos segundos más y entraríamos al FUE.

El aire de ninguna manera lograba colarse al cerebro, el sonido de la garganta desgarrandose en un vano intento de recuperar la vida era lo único que podía escuchar, nada de que ves toda tu vida pasar en ese instante, el cerebro no esta para otra cosa que no sea el salvar el pellejo, era un acto imposible conservar los ojos abiertos, supo por fin, que en cuestión de segundos todo ocurriría y así fue... murió.

Cinco segundos son los que tardó en llegar la ayuda, no veía nada, solo escuchaba los gritos de desesperación

-¡Respira! ¡Respira por favor!

Ahí seguía sin poder hacer nada, sus brazos se acartonaban sobre su cuello haciendo gesto de desgarrarlo como si con eso consiguiera algo, las pupilas han comenzado a dilatarse, ha empezado el viaje fatal en el tiempo, tal vez duro cinco segundos en tiempo real, pero dentro del instante que es la vida fue toda una eternidad. El rostro de angustia era aterrador el cual se acentuó con la última bocanada de aire, que es convertía en un grito ahogado de ayuda.

Era el exilio, había superado una caída, las cosas estaban tomando forma, tenía los objetivos trazados, comenzaba un negocio, era completamente feliz y entonces se le ocurré dejar de respirar, apagando ese feliz y complicado futuro, del que no conocería ni un minuto más.

Fue un ataque suicida de mi cerebro que seguramente al ver lo que he estado escribiendo decidió poner fin a este martirio y en ese acto de furia, cometió una masacre de neuronas que no me han permitido escribir algo interesate en los últimos días, y hoy aquí, estoy en un intento más de revivir el ánimo de las neuronas sobrevivientes, con la esperanza de tiempos mejores.

3 Comentarios:

Anónimo dijo...

woow no la vdd ese dia estuvo criminal jaja no si osea si no te ibas tu me iba yo jaja dile a tu masa cerebral q no se le ocurra volver hacer eso q siempre hay algo mas adelante q te espera y q te ayudara a subiir osea noo jaja sigo traumada aun

Anónimo dijo...

Habría que documentar si el ahogamiento fue por falta de branquias, por tomar Yakult, por autoahogamiento o por fallas en la coordinación motora.

Salmón

Anónimo dijo...

que tonta a una reaccion del organismo.solo respira.ese acto fue porke hacia tiempo y las neuronas ya han muerto por eso no hay ordenes en proceso para respirar ni para nada. me debes dos